En la antigua china decían: “no he de luchar ante mi capacidad de sentir, he de alinear mi sensibilidad a los estímulos precisos que Dios ha creado en mi honor”.
Cuando se habla de sensibilidad, muchas veces es objeto de críticas, pues parece contraria a la fortaleza.
Podemos negarla, rechazarla, disimularla para que no se note. Sin embargo, ser altamente sensible es maravilloso, pues esa sensibilidad nos hace disfrutar con más intensidad de todos los sentidos, las emociones, las energías.
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Realizada por Anna Lenhardy |
Disponemos de un abanico más amplio de información, de sensaciones, que forma parte de lo mejor de nosotros.
Esta gran sensibilidad hace que nos afecte el comportamiento de los demás, que los cambios nos resulten difíciles.
Estas situaciones hacen que nos sobreactivemos llevándonos a no parar de movernos y de hablar, o nos retraemos y la mente se evade: esto se ve claramente en los niños en la escuela.
Cada vez son más las Almas Sensibles que descienden a la Tierra. Continuamente se sienten inundadas, abrumadas y confusas ante la marea de descargas energéticas y muchas llegan a considerar que sentir es una maldición y no una bendición.
“Sintonia con el Ser“ es una Activación mediante la cual empezamos a experimentar una mayor conexión con nuestro Ser y a movernos desde ahí con más seguridad. Se produce un cambio de frecuencia que permite, no sólo que lo externo deje de abrumar, si no que, además, con una gran Paz Interna se empieza a disfrutar de este gran Don de Sentir.
Se invocan tres energías: un gran equilibrio mental, Sentir el Gozo de Vivir y sentirse guiado por el poder amoroso de la Madre Tierra.
Esta Activación lleva al ser humano a Gozar de su vínculo con lo Divino, a experimentar Toda su Entereza, Integridad y Plenitud. |