FLORES DE BACH
Las 38 esencias florales del Dr. Bach son preparados energéticos obtenidos a partir de la exposición al sol de determinadas flores sumergidas en agua.
El médico, bacteriólogo y homeópata Edward Bach (por entonces ejerciendo la medicina llamada ¨ortodoxa¨), fue descubridor de sus magnificas propiedades terapéuticas.
Su peculiar método de elaboración permite que los principios energéticos de las flores resultantes de la alquimia que se fragua a través de la fotosíntesis de la flor-planta, más el rocío de la mañana y el sol, y recogidos en un medio acusoso (agua de manantial), se traduzca en una capacidad de incidir de manera efectiva en las emociones-pensamientos y actitudes, para posteriormente facilicar la reconstrucción a estos niveles en el ser humano o en cualquier ser vivo.
Las esencias quedan fijadas en el agua mezclada con alcohol, exclusivamente para su mejor conservación y su ingesta determina el poder de desarrollar la virtud opuesta al defecto, así disminuyendo en intensidad y frecuencia ciertas alteraciones emocionales (defectos), tales como odio, miedo, inseguridad, depresión, ansiedad, angustia...
El doctor Bach y la terapia floral postulan que los trastornos emocionales están en el origen de la enfermedad, así que promueve un sistema de curación capaz de organizarlos de tal modo que sean las propias emociones las ¨guias¨ que contribuyen en la recuperación (¨No hay enfermedades, sino enfermos¨), y evitando el agravamiento o bien la aparación de otros síntomas de mayor envergadura y así facilitando sin duda alguna la evolución de la consciencia.
Las esencias florales ablandan las formas estructurales en los pensamientos (emociones y actitudes), que se entrelazan a determinados síntomas físicos y que por ende muy útiles en la prevención de la enfermedad, haciéndonos capaces de reconstruir y fortalecer las estructuras internas del individuo y sus consecuencias y también en facilitar su desarrollo personal y las transformaciones venideras hasta lo transpersonal...
El uso de dichas esencias está recomendado por la Organización Mundial de la Salud desde el año 1977.
Entre sus características podemos decir que se complementan y compatibilizan con todo tipo de tramientos alternativos y alopáticos, dietas y/o diferentes sistemas de alimentación. Además no presentan contraindicaciones ni efectos secundarios